Lunes, 23 Mayo 2016 15:38

Institución Kolping Convivencia sin violencia - Perdón y Reconciliación – Resumen Ejecutivo

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“Los signos de los tiempos le dirán lo que tienen que hacer” Adolfo Kolping

El programa de CONVIVENCIA SIN VIOLENCIA pretende intervenir en espacios de prevención, educación y restablecimiento personal, en un modelo de relacionamiento donde los vínculos de construcción social positiva predominen y se instauren desde la niñez hasta la vida adulta, aplicando la metodología de las Escuelas de Perdón y Reconciliación.

Las Escuelas de Perdón y Reconciliación (ESPERE) son grupos de 10-30 personas que deciden vivir una experiencia fuerte de sanación de las heridas (rabia, rencor, odio, venganza) causadas por la violencia y los conflictos diarios de la vida. Son personas que desde su espiritualidad quieren abrirse al perdón y a la reconciliación como paso obligado para la reconstrucción individual, familiar y social y el restablecimiento de la paz en el barrio, en la ciudad y en el país.

Las ESPERE son un aporte en capital social para Uruguay, construyen instancias de mediación que operan como filtros para los procesos de violencia, son una contribución en prevención de la violencia. Responden efectivamente a estas preguntas:
• ¿Cómo elaborar la rabia y el miedo que deja la violencia?,
• ¿cómo transformar los odios y rencores?
• ¿Cómo transformar la memoria trágica de las ofensas?
• ¿Cómo generar lenguajes de futuro y superar los lenguajes de pasado?

Se trata de un proceso a largo plazo que apunta a la creación de nuevos valores de comportamiento ciudadano y de cultura de la convivencia. Se busca superar la dialéctica del “ojo por ojo”, así como reducir los hechos de violencia cotidiana.
Los destinatarios principales de este programa son aquellos que se encuentran socialmente más vulnerables:

• Personas víctimas de violencia y sus familias
• Personas victimarias de violencia
• Entornos educativos, laborales o sociales con altos índices de conflictividad o agresividad
• Personas privadas de libertad y sus familias
• Personas que se desempeñan en el cuidado de cárceles o espacios penitenciarios

Esto no obsta a que cualquier persona pueda participar como forma de generar mecanismo de desarrollo personal y espiritual que fortalezcan su interior y potencien su capacidad.

Entendemos que el programa apunta principalmente a la prevención y, en el caso de quienes experimentan situaciones de violencia, podrán vivir un proceso de salida y restablecimiento de sus condiciones de dignidad humana.

El sistema de monitoreo y seguimiento que tiene el programa, permite acompañar la evolución de los participantes e ir analizando de manera sistemática los avances o dificultades que se van presentando en el tiempo.

Visto 471 veces Modificado por última vez en Jueves, 02 Junio 2016 15:33